Escapada a Benicàssim con silla de ruedas eléctrica
Para el puente de julio decidí hacer una escapada a Benicassim (Castellón) con mi madre.
Nos alojamos en el hotel Intelier Orange, que está bastante bien, con la adaptación muy aceptable, tanto de la habitación como de zonas comunes.
La primera noche fuimos a dar un pequeño paseo por la playa y a buscar el punto de baño accesible, que resultó estar bastante lejos (1,7km).
El jueves fuimos en busca de los puntos de baño accesibles para darnos el primer chapuzón. Cabe destacar que en la playa Heliópolis el punto está a la altura de la Av. Ferrandis Salvador 204, y en la playa Torre San Vicente está justo donde la Torre (Av. Ferrandis Salvador, 1) y nuestro hotel estaba justo entre los 2 puntos. Al final, a base de preguntar llegamos a esta última playa por un paseo de talanqueras muy chulo que iba a través de las playas muy cerca del agua.
En este punto de baño accesible cuentan con zona de sombra, silla anfibia, muletas, personal de apoyo, duchas y vestuario. Además, está cerca de un espigón también accesible y las olas son muy flojitas, ¡una maravilla!
Después, durante el camino de vuelta paramos en un bar a pie de playa en Els Terrers para comer con una terraza super cuqui.
Por la tarde, como los puntos de baño accesibles están solo de 11 a 14h, nos quedamos en la piscina del hotel, que cuenta con silla hidráulica para acceder.
Entrando a la piscina del hotel con la silla hidráulica
Para terminar el día, dimos un paseo por la playa Heliópolis y paramos a cenar en otra terraza muy chula con vistas al mar.
El viernes volvimos a la playa Torre San Vicente pero había bandera amarilla y no me dejaban bañarme, así que nos recomendaron ir a Heliópolis donde sí había bandera verde. Este punto cuenta con las mismas ayudas, aunque es más abierto y había muchas olas. A pesar de esto, nos metimos y nos dimos otro buen bañito! Y para la comida y la tarde repetimos plan. Por la noche dimos una vuelta por el centro del pueblo y cenamos en otra terraza.
El sábado fuimos de nuevo a la playa Torre San Vicente y fue genial. Había bandera verde y nos pudimos dar un baño espectacular! El mar estaba super calmado y fue un rato muy agradable. Después comimos en un restaurante en la zona y visitamos el espigón accesible, una pasada para ver el mar de cerca y unas vistas increíbles. Para terminar el día fuimos a algunas tiendas y cenamos en otro chiringuito.
Y el domingo volvimos a la playa pero había bandera amarilla y no pude bañarme, así que estuvimos paseando un rato por el espigón accesible de la Torre San Vicente y luego fuimos a comer a otra terraza para después emprender el viaje de vuelta.
En definitiva,
¡una experiencia genial en una localidad súper encantadora y con una compañía estupenda!
Post escrito por Laura



