Rodando por el sur de la India: TAMIL NADU (primera parte)

Lo primero es lo primero: India no es un país fácil de visitar en silla de ruedas, pero no por ello deja de ser profundamente disfrutable. Aquí te cuento todo lo que yo he hecho y cómo, y espero que te ayude a planificar tu viaje si lo tenías en mente o te anime a no descartarlo sin darle una oportunidad al menos.
Empezamos por los detalles que lo complican, todos juntos, sin anestesia, que así luego todo será cuesta abajo. Esto es lo que me he encontrado allí por donde he pasado:
- Las aceras son inexistentes o impracticables,
- ¿Rodar por la calzada? complicado:
- se circula por el lado izquierdo
- no se respetan los carriles, donde hay un hueco, hay un vehículo
- además de motos, tuc-tucs, coches y personas, puedes encontrarte vacas, perros, cabras… la calle es de todos y todos la utilizan (cada uno a su manera)
- si hay pasos de cebra, no esperes nunca que alguien pare el vehículo
- casi todos tocan el claxon para comunicarle al mundo su posición. Lo curioso es que te acabas acostumbrando y (aunque no dejes nunca de mirar atrás), utilizarás el sonido para situarte en relación a los otros.
- Las entradas a tiendas y restaurantes, o bien tienen escalones, o bien dan a una acera inaccesible.
- El transporte público es o inexistente, o de acceso tremendamente complicado. Excepto el WaterMetro en Cochin.
- Como siempre, hay que asegurarse mucho de que las habitaciones de los hoteles son accesibles a sillas de ruedas y además utilizables por sus usuarios. Aún así, te librarás poco de escalones o rampas imposibles para llegar a ellas. Y por cierto, olvídate de verte la cabeza en el espejo de baño durante toda tu estancia.
Es un viaje duro físicamente, y, para mí, totalmente imposible sin ayuda: en mi caso Manuel, mi marido y mi handbike (la mía es una Batec mobility). Pero… en India todo es imposible y a la vez todo es posible: normalmente encontrarás personas que te ayudarán en lo que necesites, sólo hay que pedirlo y explicarles cómo.
Te cuento: nosotros organizamos el viaje con Ashok, https://www.ashokindiatravels.com/Languages/Spanish/Index/index.php . Ashok organizó nuestro viaje a Rajastán hace 20 años y se quedó en nuestra vida para siempre. El se ha encargado de este otro viaje y además nos acompañó en la primera parte.
Para India hace falta visado, que se puede obtener online en la web https://indianvisaonline.gov.in/evisa/ . Y desde 72h antes, se puede también rellenar el formulario de entrada en el país online (e-arrival) en la misma web: https://indianvisaonline.gov.in/earrival/ .
El viaje lo hemos hecho con vehículo privado y conductor. No creo que en silla se pueda hacer de otra forma.
En cuanto a las entradas a templos o museos, aun cuando veas la entrada imposible, pregunta siempre, por si hay alguna puerta con rampa o de más fácil acceso. Pregunta también en cada uno si el sillero paga o no. Sólo me pidieron la tarjeta de discapacidad en el Palacio Real de Madurai, pero eso puede cambiar según el día y la persona.
Cuidado con los horarios de los templos. Muchos cierran a las 12h y no abren hasta las 16h.
La estructura de la mayoría de templos hindús que he visitado en esta parte de India, se compone de un recinto con un santuario principal, al que los no hindúes no tenemos acceso y santuarios más pequeños alrededor, dedicados a otras deidades, que podemos ver desde fuera. Algunos tienen, además, un estanque anexo o dentro del recinto. Son impresionantes las torres llenas de figuras y color, las salas de columnas labradas en piedra… su belleza merece la pena el esfuerzo.
¡Ah! Para visitar los templos hindúes, tanto hombres como mujeres deben cubrirse los hombros y las piernas. Allí compramos un dhoti (pieza larga de tela que se coloca a modo de falda) para Manuel y yo llevaba un pañuelo grande en la mochila que me ponía también a modo de falda larga. Y aunque vayas en silla, tienes que entrar sin calzado; con calcetines sí se puede acceder.
¿Qué hemos visitado por allí? Pues vamos al lío:
CHENNAI (Antigua MADRAS)
Aquí sólo estuvimos un día, por lo que hicimos un city-tour en el coche, viendo los edificios y lugares más emblemáticos de la ciudad y parando en varios de ellos:
KAPALEESHWARAR TEMPLE, el más grande de Chennai, te abren una puerta lateral para que puedas acceder sin pasar por los escalones. Tuvimos suerte que había hueco entre las numerosas motos aparcadas en esa entrada alternativa.

El FUERTE ST. GEORGE es un recinto militar en el que sólo se puede visitar la IGLESIA ST. MARY, aquí bajó Manuel a ver si a mí me merecía la pena el esfuerzo de bajar y subir del coche y al final no bajé. Lo mismo ocurrió en ST. ANDREW’S KIRK. Sí que bajé a visitar el GOVERNMENT MUSEUM, un recinto enorme con varios edificios dedicados a bronces, monedas, arte contemporáneo… y donde están maravillas originales venidas de templos de todo el estado. Aquí yo no pagué entrada, normal, porque no podía acceder a unas cuantas galerías, pero las que pude visitar merecieron la pena.
MAMALLAPURAM (o MAHABALIPURAM)
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Impresionante el relieve excavado en roca llamado ARJUNA’S PENANCE, representando el nacimiento del Ganges. Se puede ver perfectamente desde fuera del recinto arqueológico. De hecho, yo pasé al recinto y hay un montón de escalones a un lado y otro. En este caso lo mejor, sin duda, está fuera.

Anexo al Arjuna’s Penance hay un templo excavado en roca, inacabado, donde se encuentra el KRISHNA’S MANDAPAM, un bajorrelieve gigantesco del que nos separan cinco escalones. Yo esto lo vi desde fuera.

También se puede visitar en silla el SHORE TEMPLE, a orillas del Indico. Otra maravilla.

Y hacerte una foto con la KRISHNA’S BUTTER BALL

PUDUCHERRY (o PONDICHERRY)
Antigua capital de la India francesa, aquí visitamos el MANAKULA VINAKAYAR TEMPLE, de entrada franca y dedicado a Ganesha. No es interesante como monumento ni es lugar de peregrinación, pero sí es un templo con mucha actividad y vida.

El AUROBINDO ASHRAM es un lugar de retiro fundado por Sri Aurobindo Ghose y su discípula (la Madre). En silla sólo se puede acceder al patio donde está la tumba, cubierta de flores, de Aurobindo y esperar en silencio a que tus acompañantes bípedos visiten el resto del lugar.
Visitamos también la BASILIQUE DU SACRE COEUR, con una rampa lateral en la puerta derecha para acceder con la silla.

El mercado (GOUBERT MARKET y GRAND BAZAAR FISH MARKET), están juntos y se puede pasear entre puestos de frutas, verduras, pescado (si no aparecen sacos o cajas ocupando los pasillo, claro). Las calles adyacentes están llenas de puestos de ropa, utensilios de cocina, droguería…

En las afueras de Pondicherry está AUROVILLE, un proyecto de ciudad internacional, sin religión ni política. Hay un autobús inaccesible que te lleva desde la entrada hasta el mirador donde ver el Matri Mandir , el centro espiritual de Auroville. Yo lo seguí con la handbike. Es algo curioso. Para mí lo mejor fue el enorme árbol Bayan que se puede ver allí.
CHINDAMBARAM
Aquí visitamos en NATARAJA TEMPLE. Entrando por la East Gate hay escaleras pero te ponen una rampa para poder pasar. Dentro del recinto puedes visitar distintos santuarios, una sala de columnas, un estanque. Puede que encuentres un escalón o dos para acceder a algunas partes, lo que no es posible con silla es el santuario principal, pero mientras los bípedos lo visitan es agradable dar una vuelta y observar la vida que tiene y acceder a hacerte fotos con las personas que te lo piden.



GANGAIKONDACHOLAPURAM
Mucho nombre, poco pueblo pero un templo que merece la pena: BRIHADISHVARA TEMPLE. Se puede acceder por una rampa en la puerta lateral, a la izquierda de la puerta principal. El santuario principal tiene una escaleras imposibles, pero se puede disfrutar (y mucho) del exterior, los muros y escaleras labradas, los pequeños santuarios y por supuesto, del ambiente festivo y relajado de los templos hindúes.



KUMBAKONAM
Aquí visitamos dos templos: el SRI SARANGAPANI SWAMI TEMPLE, en el que se puede acceder con una rampa móvil hasta la sala de columnas. La entrada al santuario (del que tiran unos elefantes de piedra) tiene escalones imposibles, pero esta vez hubo ganas y voluntarios que me ayudaron a entrar y admirarlo (aunque no sacar fotos, claro).
El segundo fue el KUMBESHWARA TEMPLE, que a pesar de estar en obras resulta espectacular. Para acceder te ponen también una rampa hasta la primera sala y después hay un escalón hasta la segunda sala con las capillas.
A veces, como ocurrió aquí, cuando los sacerdotes del templo te ven con la silla, se acercan con una vela para que te purifiques con el humo y con un recipiente con ceniza para que te marques la frente.

DARASURAM
En los alrededores de Kumbakonam, aquí se encuentra el AIRAVATESHWARA TEMPLE. Es un templo maravilloso, pero está rodeado por un foso y los accesos son muy muy complicados: hay varias escaleras en la entrada principal o una rampa (con mucha trampa) en un lateral cerrado con reja, que conseguimos que nos abrieran para salir. Yo entré (y conseguí salir) con mucha, mucha ayuda
THANJAVUR (o TANJORE)
Punto importante en el viaje. Visitamos el BRIHADISVARA TEMPLE. Maravilla. Para llegar hay que cruzar una carretera de varios carriles. Hay un paso de cebra donde, por supuesto, nadie para; así que…haz lo que vieres y cruza cuando crucen ellos, que saben lo que hacen. A partir de aquí, todo fácil, hasta el acceso al templo.


Para acceder al ROYAL PALACE te abren una puerta con una rampa, pero es una trampa: después, para poder acceder a las salas-museo, hay unos 3 escalones. Luego, cada una de las salas tiene un acceso diferente: un escalón, una rampa imposible, un escalón + rampa imposible… Exhiben una colección de esculturas de bronce encontradas en la región. Es interesante, pero si los escalones te hacen la vida más difícil, puedes saltártelo, claro que sí. Es posible visitar la Visual Library, para ver un documental sobre Tamil Nadu. La entrada es curiosa aunque seguro que te ha pasado más veces algo parecido: se entra por la tienda de souvenirs que hay al lado de la puerta principal.

No te pierdas la segunda parte de este viaje por el estado de Tamil Nadu en la próxima entrada.
Post escrito por Cristina







