Las bodegas subterráneas de Aranda de Duero, excavadas entre los siglos XIII y XVIII, constituyen una extensa red de pasadizos y galerías que supera los cuatro kilómetros de longitud bajo el casco histórico de la localidad. Dentro de este conjunto se encuentra la bodega de las Caballerizas, situada en la calle Cascajar y restaurada en el año 2015.
Este espacio sobresale por ser el único dentro de toda la red que es accesible para personas con movilidad reducida, lo que lo convierte en un enclave singular para conocer la tradición vitivinícola de la ciudad sin barreras. En su interior se organizan visitas guiadas y, en determinadas ocasiones, también recorridos teatralizados que ofrecen una forma más dinámica y envolvente de acercarse a su historia.
Más allá de su relevancia histórica, la bodega de las Caballerizas se ha afianzado como un importante recurso cultural en la ciudad. Además de las visitas, acoge catas de vino y cuenta con instalaciones preparadas para la celebración de eventos, integrando patrimonio, cultura del vino y accesibilidad en un mismo espacio.
Información facilitada por la Ruta del Vino Ribera del Duero, octubre de 2025.
Descubre más lugares accesibles de Aranda de Duero en la Guía de turismo accesible de la Ruta del Vino Ribera del Duero.
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